A menudo las personas decidimos hacernos tratamientos de belleza y pensamos que no tienen los resultados prometidos. ¿Por qué ocurre esto?

Cuando comenzamos a cuidarnos y llevar una rutina de belleza, debemos ser constantes para ver resultados y además prolongarlos en el tiempo. Es aquí cuando nos encontramos con el problema. Compramos todas las cremas necesarias para casa, y luego nos la ponemos cuando nos acordamos, por tanto no podemos pretender ver resultados, porque no estamos realizando el tratamiento de forma correcta.

En primer lugar sería conveniente realizar una limpieza previa antes de comenzar el tratamiento específico para que de esta forma los principios activos hagan mejor su efecto y la piel los absorva de forma correcta.
Los tratamientos de belleza hay que tratarlos como cualquier otro tratamiento, si vamos al médico y nos receta un antibiótico, sabemos que con tomar una sola pastilla no será suficiente, deberemos realizar el tratamiento completo para curarnos. En el caso del tratamiento de belleza es igual. Un o una profesional nos hace un diagnóstico de nuestra piel y nos receta algo para curar ese problema, por tanto deberemos hacer caso del profesional y de las sesiones y productos que nos recomiende. Con una sesión veremos resultados, pero tendremos que realizarnos el tratamiento completo para ver los efectos totales.

Una vez finalizadas las sesiones recomendadas, se volverá a hacer un nuevo diagnóstico de comparación para ver el resultado. Además es conveniente seguir realizando sesiones de mantenimiento para mantener los efectos y seguir una rutina en casa recomendada por el/la profesional. Os aseguro que con una elección correcta de producto, una buena aplicación y siendo constantes mejoraremos la calidad de nuestra piel, ¡sin ninguna duda!