El confinamiento que nos ha obligado la cuarentena por la crisis del coronavirus, ha provocado graves consecuencias negativas en nuestro cuerpo.

Desde el punto de vista del entrenamiento personal los principales problemas a nivel físico que nos encontramos y en los que trabajamos de manera diaria para solucionarlos, se podrían clasificar en:

  • Aumento del Porcentaje Graso Corporal (Mayor almacenamiento en tejido adiposo e incremento en valores de grasa visceral)
  • Disminución de la masa muscular (Caída en el número y tamaño de fibras musculares)
  • Descenso del Rendimiento de Fuerza (Apreciados por la cuantificación del volumen e intensidad en los ejercicios propuestos en los entrenamientos)
  • Perdida de ROM (Atrofia y disminución del rango de movilidad, por la inactividad)
  • Retención de líquido (Debido a los largos periodos sin actividad física, sedentarismo)
  • Aumento de la Frecuencia Cardíaca (Consecuencia de la reducción en el volumen de sangre, la frecuencia cardíaca del ejercicio aumenta en ejercicios máximos y submáximos)
  • Trastornos alimenticios (Perdida de hábitos saludables y aparición de ansiedad)

Pero para todo hay solución, solo debemos plantearnos nuevos objetivos, propósitos, metas o motivaciones y comenzar a buscar la manera más eficiente y segura de ponerles remedio.