A la hora de definir el término “cáncer” debemos destacar que su significado engloba diversas afecciones que tienen repercusión sobre distintas zonas del cuerpo; pueden denominarse «tumores malignos» o «neoplasias.

Las neoplasias, o tumores malignos, provocan un aumento rápido de células anómalas que proliferan y llegan a  superar los límites normales, provocando con ello una invasión hacia otros órganos u otras áreas subyacentes del cuerpo (National Cancer Institute). Esta sucesión se denomina “metástasis”, motivo principal de la muerte por cáncer.

Al realizar ejercicio físico nuestro organismo sufre una serie de efectos biológicos que actúan de manera positiva a la hora de minimizar las opciones de padecer cáncer:

-Reduce la concentración de hormonas que se relacionan directamente con la formación y evolución del cáncer.
-Previene la obesidad.
-Mejora la función del sistema inmunitario.
-Al tener una estilo de activo logramos que disminuyan los factores de riesgo de afecciones cronológicas (diabetes tipo II, enfermedades cardiovasculares…)

Estudios demuestran que la realización de actividad física puede reducir tanto la probabilidad de padecer cáncer como la probabilidad de supervivencia tras superar un cáncer.

Cáncer de COLON: % padecer: 24% menor %supervivencia tras superar cáncer: 31% menor

Cáncer MAMA: % padecer: 12% menor %supervivencia tras superar cáncer: 50% menor

Cáncer de ÚTERO: % padecer: 20% menor

Cáncer de PRÓSTATA: %supervivencia tras superar cáncer: 61% menor

Para terminar cabe destacar que según estudios actuales, para los casos de personas que han logrado superar un cáncer los ejercicios más recomendados por sus efectos positivos son:

-Ejercicios de resistencia muscular
-Ejercicios aeróbicos
-Ejercicios de relajación
-Yoga