fbpx

El entrenamiento personal es muy recomendable para cualquier individuo que comienza a realizar por primera vez una actividad física.

En los últimos años ha cambiado el concepto social que se tiene sobre el ejercicio, asociándose a una mejor salud y no exclusivamente al rendimiento deportivo. De hecho, el Consejo Superior de Deportes cifra en un 9% el incremento de ciudadanos que ha practicado deporte en el último año, en comparación con los datos de la encuesta anterior.

(más…)

Hoy nos vamos a centrar en la quema de grasa y vamos a ver ¿cuál es mejor a la hora de perder peso y, sobre todo, quemar grasa?

Para ello, para comprobar y comparar la quema de grasa entre ambos tipos de entrenamientos, tenemos este estudio en el que se hicieron tres grupos de hombres sedentarios. Uno de ellos actuó como grupo de control, otro realizó tres intervalos en bicicleta en los que durante 20 segundos trabajaban a intensidad máxima seguidos de un minuto de descanso activo. El último grupo simplemente pedaleó al 70% de su máxima frecuencia cardíaca durante 45 minutos.

(más…)

El entrenamiento en grupo se ha convertido en una de las tendencias deportivas por excelencia en los últimos años. Hay quien decide entrenar en grupos reducidos para obligarse a realizar una actividad física determinada y conseguir así sus objetivos en el tiempo que se proponen. Por ello, cada vez son más las personas que se apuntan a los conocidos como entrenamientos colectivos y no es de extrañar verlos en parques y jardines de las ciudades cada vez con más frecuencia.

(más…)

En los últimos años ha habido una gran confusión en la población sobre los efectos de determinados tipos de grasa en la dieta. Químicamente hablando, las grasas son compuestos orgánicos formados por carbono, hidrógeno y oxígeno.

Lo cierto es que el exceso de grasa en la dieta tiene un efecto perjudicial para la salud, ya que se produce un aporte de energía demasiado elevado que, si no se gasta (por ejemplo, en forma de actividad física), se acumula conduciendo a la obesidad y favoreciendo la aparición de enfermedades como las cardiovasculares.

Su función principal es energética, proporcionando 9 kilocalorías por gramo de grasa consumida, el doble de las que aportan los hidratos de carbono y las proteínas (cada uno de estos nutrientes proporcionan 4 kilocalorías por gramo).

A la hora de hablar de los tipos de grasas, son las grasas trans las que más dudas provocan. Estas se obtienen a partir de las grasas insaturadas (consideradas las buenas) mediante la hidrogenación de aceites. Su consumo continuado aumenta el nivel de colesterol malo (LDL) y disminuye el colesterol bueno (HDL).

Por otro lado, está claramente demostrada la asociación entre la hipercolesterolemia y las enfermedades cardiovasculares. Se ha visto una relación directa entre el consumo de ácidos grasos trans y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, la cual es mayor si, además, el consumo de grasas saturadas es elevado.

Por todo ello, desde la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, se aconseja la reducción del consumo de grasas trans. Se recomienda utilizar preferentemente como grasas culinarias aceites vegetales monoinsaturados (aceite de oliva) y poliinsaturados (aceite de girasol, maíz, soja y cacahuete).

Dentro de una dieta equilibrada se sugiere que, en el perfil lipídico diario (aporte calórico de las familias de ácidos grasos a la energía total en porcentaje), los ácidos grasos saturados no superen el 7% de la energía total consumida, los ácidos grasos poliinsaturados estén entre el 7 y el 10% y los ácidos grasos monoinsaturados entre el 13 y el 18%.

¿Qué alimentos no tienen grasas trans?

Las grasas trans se obtienen a partir de las grasas insaturadas mediante la hidrogenación de aceites. El proceso de hidrogenación consiste en añadir hidrógeno a algunos aceites vegetales, con lo que parte de las grasas poliinsaturadas se transforman en saturadas. Así se modifica el aspecto de las grasas y se consigue alargar la vida del alimento en el que se incorporan estas grasas y mejorar su textura.

Para controlar la ingesta de grasas trans hay que buscar en la etiqueta si contiene grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenada. Así, se pueden encontrar en caramelos, galletas, helados, margarina, palomitas de microondas, pastelería industrial, y productos de bollería industrial.

Además, se encuentran en productos precocinados como empanadillas, croquetas, pastas o pizzas; además en salsas, aperitivos salados y dulces y muchos productos de comida rápida.

Ten en cuenta que la Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo de grasas trans en los alimentos inferior al 1 por ciento del aporte energético alimentario diario.

 

Fuente: Diario Información

Los pensamientos y preocupaciones de la sociedad van evolucionando a lo largo del tiempo y actualmente conseguir una buena calidad de vida y mantener un cuerpo sano es una de las mayores preocupaciones. Dentro de este ámbito, reducir grasa corporal y conseguir un peso ideal es el deseo de gran parte de la población. Pero, ¿cómo satisfacer esa necesidad de lucir un cuerpo 10?

(más…)

El ayuno se define como una abstención total o parcial de alimento o comida. Se ha practicado siempre, es uno de los remedios más antiguos de la historia de la humanidad y prácticamente ha formado parte de todas las religiones. Se le atribuye cualidades como purificación o limpieza.

(más…)

Con la llegada de la primavera, suben las temperaturas, el ánimo y las ganas de hacer ejercicio son mas apetecibles, ya que podemos salir al aire libre con una buena temperatura y disfrutar del día. En primavera nos costara menos ir a correr, andar o montar en bici, es una buena fecha para ponernos en forma y sobre todo con mas personas.

(más…)

Una hernia discal se produce cuando uno de los discos que separan las vértebras sufre deterioro o se sale del sitio, algo que puede causar dolor y molestias en zonas como el cuello y los brazos. Aunque se trata de una lesión que necesita cierto reposo y que puede implicar acudir a la cirugía, no sólo no es un impedimento para hacer deporte, sino que uno de los mejores métodos para tratarla es precisamente el ejercicio.

Según explica Francisco M. Kovaks, presidente de la Fundación Kovaks de investigación médica sobre dolencias del cuello y la espalda, “el ejercicio es indispensable para la rehabilitación de hernias discales y es el único método que ha demostrado ser efectivo para reducir el riesgo de sufrir recaídas en el futuro”. No obstante, aunque el deporte sea un buen remedio frente a este tipo de lesiones, es necesario saber cómo y cuándo practicarlo, pues de lo contrario se corre el riesgo de empeorar los síntomas de la hernia discal, especialmente el dolor.

Kovaks asegura que se pueden dar dos situaciones: que la hernia discal cause dolor irradiado al brazo o la pierna, dependiendo de si es cervical o lumbar; y que no lo cause. En este segundo caso, el experto afirma que “la hernia es un hallazgo casual que carece de importancia y no influye en la práctica de ejercicio o deporte”; sin embargo, si se experimenta dolor, “debe interrumpirse el ejercicio físico intenso hasta que la fase aguda se haya pasado”, aunque matiza que “es igualmente importante mantener el mayor grado de actividad que sea posible sin desencadenar o exacerbar el dolor”.

Los ejercicios beneficiosos para tratar la lesión de un disco intervertebral son aquellos que potencian los grupos musculares que intervienen en el movimiento que compromete a los discos y la espalda. El especialista asegura al respecto que “conviene potenciar la musculatura del cuello y la espalda (paravertebral), glúteos y, en menor medida, abdominales”.

Sin embargo, como afirma Kovaks, cuando ha tenido lugar recientemente una fase aguda de hernia discal con dolor, es conveniente aumentar las precauciones a la hora de hacer ejercicio. El experto aconseja, en las semanas siguientes al episodio doloroso, “evitar las vibraciones intensas, como las que provoca una moto o un quad, y los movimientos de flexo-extensión y torsión bruscos, como los del tenis y el squash”, aunque matiza que “para determinar qué ejercicio específico debe hacer o evitar un paciente concreto es necesaria una exploración física”.

Hacer ejercicio tres veces por semana

A la hora de practicar deporte como rehabilitación ante una hernia y para reducir el riesgo de posibles recaídas futuras, es importante conocer la frecuencia para no empeorar la lesión y tampoco quedarse cortos y que el ejercicio no surta ningún efecto. Kovaks recomienda, como práctica general, “hacer ejercicio no menos de tres horas semanales”, aunque afirma que “el ejercicio aeróbico puede realizarse diariamente”.

En cuanto a los ejercicios enfocados a mejorar la potencia o resistencia muscular, el experto explica que “lo óptimo es hacerlo tres veces por semana, pues el músculo necesita un tiempo de recuperación después de haber realizado esfuerzos máximos”. Para hacer más de tres sesiones semanales, explica el especialista, “es necesario alternar los grupos musculares que se trabajan cada día, y respetar, como mínimo, un día de descanso semanal”. En caso de que cualquier ejercicio desencadene o agrave el dolor, especialmente el irradiado al brazo o la pierna, debe interrumpirse.

Fuente: Blog CuídatePlus